17 octubre 2009

LA HABANA.ALGO MAS QUE UNA CIUDAD.

 














Siempre se ha dicho que hay ciudades que carecen de alma. No sabría explicar exactamente esa sensación pero sin lugar a dudas, la he experimentado más de una vez en lugares muy diversos. 
Rotundamente, no es el caso de La Habana. Si he conocido alguna ciudad viva en el sentido más literal de la palabra, esa es la capital cubana. Supongo que las propias experiencias vividas en ese lugar y en ese momento determinado, condicionarán notablemente las conclusiones de cada persona y así no será difícil encontrar quien repudie la suciedad, el deterioro, el mal olor, los insistentes jineteros u otros aspectos no tan idílicos que también caracterizan la ciudad.

Sin embargo, si se logra traspasar esa primera barrera física y consigues conectar con la vida cotidiana de los cubanos, te sorprenderá gratamente descubrir que sin darte cuenta te habrás convertido en un habanero más. 
Más allá de los jineteros que se acercan a tí tratando de arañar algún euro, te verás rodeado de gente que te envuelve con sus charlas, con su música y te hará partícipe de sus penas e ilusiones; de sus sueños y esperanzas…………
Nuestro paso por La Habana fue más bien breve pero no por ello dejamos de intentar integrarnos plenamente en la vida diaria de los cubanos.
Nos alojamos en casa Hortensia en el barrio de Vedado cercana al hotel Habana Libre. La casa dispone de baño y aire acondicionado en la habitación y pagamos 30 CUC por noche. 
La dirección es: Calle 25 No. 523 bajos. Entre calle H y calle I y su email: casahortensia@gmail.com.


No muy lejos de allí se encuentra el restaurante La Roca, un establecimiento cubano con actuaciones en directo y variados platos a buen precio si se desea acabar la noche cerca de la casa.
  • Una comida en un restaurante viene a costar entre 6-12 CUC, siempre dependiendo de lo que comas y del tipo de restaurante. 
  • La cerveza normalmente rondará los 1 ó 2 cuc. 
  • Un taxi cobra alrededor de 3cuc por acercarte hasta La Habana Vieja desde allí pero personalmente disfrutaba mucho más recorriendo esa distancia a pie, bien atravesando el Malecón, bien perdiéndome por calles que atravesaban Habana Centro y me llevaban hasta el corazón de La Habana
Este recorrido me permitía empaparme del vivir cotidiano de sus habitantes, comprar una pizza o un plato de pasta en la ventana de alguna casa, probar alguno de los zumos caseros que también ofrecían o degustar alguna tapa en algún bar de los que me encontraba en el camino. 
El simple hecho de pararme y preguntar qué ofrecían para comer o beber, podía perfectamente significar el comienzo de una larga y amistosa charla con el dueño del local o cualquiera de los que allí se encontraba en ese momento.
En estos locales era frecuente el pago en pesos cubanos CUP por lo que es aconsejable cambiar algunos CUC por la moneda local. 
Es conveniente tener en cuenta que 1CUC equivale a 24CUP. 
Por poner un ejemplo, una pizza individual puede costar alrededor de 12CUP y 5CUP, un bocadillo de pescado frito. 
Curiosamente, en estos locales no muy lejanos de los nucleos más turísticos, no es frecuente coincidir con turista alguno y el trato es mucho más natural y cordial. Misteriosamente, todos visitamos y tomamos los ineludibles mojitos en La Bodeguita y los daikiris en La Floridita por los que cobran 4 y 6 cuc respectivamente a pesar de ser con diferencia, los peores que tomé en Cuba pero así está montado este mundo. 
Yo también estuve allí.

Recorriendo aquellas calles repletas de ambiente, me sentí retroceder unas decenas de años mientras viejos, enormes y coloridos coches atravesaban las estrechas callejuelas, unos niños se dejaban caer por alguna cuesta montados en los carritos de madera fabricados por ellos mismos usando rodamientos que hacían el papel de ruedas y en los que yo hace ya unos añitos, disfruté como ahora lo hacían ellos, acompañado de mis colegas de entonces. Las ventanas se encontraban casi al completo ocupadas por gente de todas las edades charlando alegremente tanto con sus vecinos de edificio como con la gente de la calle. 

Durante uno de estos paseos, me sorprendió un auténtico diluvio sin posibilidad de guarecerme en ningún sitio. Pronto unos cubanos que se encontraban en la misma situación que yo, me invitaron a una especie de portal donde se cobijaban. 
Allí compartimos más de una hora de intensa lluvia mientras me contaban que tenían cerca una tintorería y que no hace mucho esa misma calle estaba llena de ellas aunque en la actualidad , sólo quedaba él trabajando en el gremio. Recordaba con añoranza cuando se podía permitir el lujo de disfrutar de vacaciones con la familia en el Habana Libre o en el mismísimo Varadero
Mientras discurría nuestra animada charla, los niños salían a los balcones a gozar del chaparrón y algunos chavales se daban una ducha en toda regla, allí donde las cañerías soltaban el abundante agua recogida en los tejados.

Hay muchas cosas para visitar en La Habana; quizás a veces nos esforzamos demasiado en ver y visitar demasiadas cosas y nos privamos de respirar la auténtica atmósfera cubana en profundidad; no debemos olvidar que en este país, algo tan básico como relacionarse con la gente, con una gente que está loca por hablarte, por contarte lo que piensa, por hacerse escuchar unos minutos….o quizás unas horas, puede resultar una actividad sumamente gratificante.
Por eso aconsejaría visitar los sitios que más se ajusten a tus preferencias : el capitolio, el teatro, el malecón, la bodeguita, la floridita, museos, iglesias, actuaciones…. pero sobre todo, aconsejaría callejear fuera del ámbito más turístico, observar cómo viven y ofrecerles la oportunidad de conocerte al menos mínimamente.

Te llevarás una sorpresa…..









































































































4 comentarios :

Antonio Ruiz dijo...

Hola Aitor!

Que emoción he sentido al leer tus palabras... Comparto la filosofía del viaje. Hay que adentrarse en la vida cubana. Es la única forma de CONOCER la realidad de este rinconcito del mundo.

Enhorabuena por las fotos!

Por cierto, a ver si te animas y nos cuentas los otros destinos y la experiencia en la Ciénaga de Zapata. Supongo que irías finalmente.

Un abrazo

aitor dijo...

Gracias Antonio,
por supuesto que estuve con el chino en Zapata; todo un personaje y un espectáculo verle trabajar. A ver si conseguimos alguna cámara con buen zoom óptico para él de alguien que vaya a cambiar. Se quedó fascinado de ver las fotos de una 18X .

Un abrazo

Antonio Ruiz dijo...

Hola Aitor!

Espero que fuese grata la experiencia con el chino. Por cierto, dudaba de los datos de contacto, de echo, en mi blog tengo dos teléfonos de él. A ver si tienes un hueco, te asomas a la entrada donde hablo de él y me ayudas enriqueciendo la información diciéndonos cuál es el correcto.

Un abrazo.

Apartamentos en alquiler en Cuba dijo...

Lindisimo post , que emocioness!!!! quieria recomendar a las personas de este sitio este sitio para alquiler casas particulares en Cuba www.casas-cuba.org/La-Habana.html , un saludo a todos ,Antonio