06 julio 2010

Delta del Mekong. Vietnam.


Con sus más de 4.000km, el Mekong se erige como uno de los grandes ríos del mundo; nace en la meseta tibetana y atraviesa los países de China, Birmania, Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam donde se divide en nueve brazos que dan forma a un delta de 40.000 km².
Sus aguas albergan a unas 1200 especies de peces, algunas de las cuales son críadas para su posterior venta en los mercados de todo el mundo.
De la misma forma, los sedimentos aluviales que se amontonan en el delta dotan a estas tierras de una fertilidad extrema que da lugar a una gran variedad de productos agrícolas y que constituyen un pilar básico de la economía de la zona.

Después de 3 días por Saigón y alrededores, madrugamos para salir en un autobús con destino a My Tho donde tomamos unas pequeñas embarcaciones para navegar por los canales del Mekong y ver en directo la fabricación de algunos productos típicos como los dulces de coco y el papel de arroz, base de muchas comidas vietnamitas.
Nos encontramos en una pequeña isla de las muchas que conforman el delta y allí obsequian a los turistas con deliciosos caramelos de coco, te con limón y la posibilidad de hacerse una foto con una enorme boa.




















Salimos de la isla en una canoa a remos desde donde podemos observar la vida cotidiana de la gente que puebla el delta mientras recorremos sus canales y hacemos alguna parada para probar algunas de las numerosas especies de frutas que se cultivan en este vergel ; actuaciones de música tradicional contribuyen a dar un toque especial a este momento de relax.






















Una lancha rápida nos lleva más tarde hasta la otra orilla donde nos espera el autobús que nos llevará hasta el ferry que conduce a Can Tho
El tiempo ha sido excelente hasta este preciso momento en el que debemos bajar del autobús; ante la incipiente tormenta que se nos echa encima, Cam To ha comprado unos chubasqueros que a pesar de todo, no evitarán que quedemos completamente empapados durante el corto recorrido hasta el ferry.
Nos lleva 10 minutos atravesar el río para llegar a Can Tho, sitúada en la otra orilla.

Nos alojamos en el Saigón Can Tho, un hotel muy sencillo pero con amplias habitaciones.
Tras un pequeño descanso, damos una vuelta por el pueblo y acabamos cenando junto al río un rico estofado de vaca con verduras y un exquisito plato de serpiente excelentemente acompañados de tres heladas cervezas saigón, todo lo cual nos viene a costar algo menos de 5€.
Regresamos al hotel y subimos a la terraza desde donde se goza de una sorprendente vista de la ciudad mientras damos cuenta de unos cócteles de bienvenida a los que nos invitan antes de irnos a la cama. 
Al día siguiente, tras un desayuno no demasiado variado, un autobús nos recoge para llevarnos a ver el mercado flotante aunque lamentablemente se nos hace un poco tarde y no lo disfrutamos en todo su esplendor; aún así llegamos a tiempo para comprobar la gran actividad que se respira en el río y el peculiar modo de vida de todos aquellos que surcan sus aguas tanto a bordo de los barcos como en las orillas, en tierra firme. 
Muchas embarcaciones son el hogar de sus tripulantes y llevan a bordo todas sus pertenencias. 
Todo tipo de frutas y verduras, además de otros muchos artículos, se venden o intercambian entre las distintas barquichuelas.


Continuamos el recorrido visitando pequeñas islas donde podemos apreciar el inmenso vergel que constituye el delta y donde se producen toneladas de productos vegetales.
Volvemos a Can Tho donde comemos antes de que el grupo se divida entre aquellos que volvemos a Saigón y los que van hacia Camboya.

 

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