26 julio 2010

TAM COC. VIETNAM


A unos 90 km de Hanoi, en los alrededores de la ciudad de Ninh Binh, se encuentra la espectacular Tam Coc, cuyo nombre significa tres cuevas. Estas tres cuevas de las que toma su nombre y que son atravesadas por el río Ngo Dong en un espectacular entorno cárstico son: Hang Ca,Hang Giua y Hang Cuoi.

También conocido como la bahía de Halong terrestre, este pintoresco lugar se recorre a través de unas rústicas canoas conducidas generalmente por una mujer que en ocasiones rema utilizando sus piernas en una clara demostración de sus habilidades.
El recorrido desde el embarcadero hasta la última gruta y la vuelta al punto de partida viene a durar entre dos y tres horas durante las que bordearemos o atravesaremos las numerosas montañas mientras las orillas nos regalan una agradable sucesión de verdes campos de arroz.
Los persistentes vendedores pueden llegar a agobiarnos y estropear un poco la belleza del lugar por lo que es conveniente armarse de paciencia e ir mentalizado. 
Si el sol se deja ver, es conveniente también ir provisto de un buen sombrero e incluso un paraguas que nos sirva de protección.
Al final del recorrido nuestra remera nos pedirá con total seguridad, una propina por sus servicios.


Hoa Lu , antigua capital de Vietnam allá por el siglo X, se encuentra también cercana a Ninh Binh y aunque está casi totalmente destruída aún se mantienen en pie los templos de Dinh y Dai.
Cercana a los templos se encuentra también una colina a la que se puede ascender a través de sus infinitos escalones y que nos ofrecerá unas espectaculares vistas de los alrededores además de una visita a un remoto cementerio cuidado con esmero por una nativa del lugar. 
La ascensión es corta pero se puede hacer durilla debido al calor y la humedad reinante entre la vegetación por lo que numerosos niños y alguno no tan niño, te acompañarán durante el camino esforzándose en abanicarte y ofrecerte bebidas en un intento de ayudarte a superar la prueba.
Fue precisamente en Hoa Lu donde comenzamos nuestra visita.
Hasta allí nos desplazamos en un autobús turístico que llevaba a un numeroso grupo. Una vez allí, nuestro recorrido discurrió de forma totalmente independiente a la del resto del grupo que partió hacia Tam Coc tras una vertiginosa visita a los templos.
Yo opté por ascender a la colina que según Huang, ofrecía unas vistas espectaculares y aunque él trató de acompañarme se vio superado por el sofocante calor que hacía ese día. Pronto me vi sorprendido por un grupo de niños “aireadores”que no paraban de abanicar mi cara, mis piernas, mis brazos que no dejaban de expulsar sudor pese a sus esfuerzos.Al final, sólo una niña llegó conmigo a la cima.
Efectivamente,el paisaje que se divisaba desde allí mereció el esfuerzo; un antiguo cementerio añadía otro interesante atractivo a quel lugar tan especial.


Una vez abajo,optamos por ir hasta Tam Coc en bicicleta y aunque aún no sé cómo lo hizo, Huang se encargó de conseguirlas.
Fue un paseo que nos permitió recorrer increíbles paisajes a través de milenarios poblados y sumidos en un entorno de paz indescriptible en el que nuestra única preocupación se limitaba a esquivar los patos, gallinas, cerdos y búfalos de agua que salían a nuestro paso.
Un paseo inolvidable.


Llegamos a Tam Coc al atardecer , cuando ya todos los turistas habían hecho la ruta por el río pero esto contribuyó a que la mayoría de los vendedores hubieran ya abandonado el lugar y apenas nos molestaron durante nuestro recorrido. 
La única pena fue el día nublado que nos tocó y que nos impidió disfrutar de aquel paraje con una luz más deseable pero por otro lado, nos evitamos casi tres horas con el implacable sol castigándonos sin compasión. 
El paseo discurrió apaciblemente a bordo de una embarcación de remos entre aquellas fantásticas formaciones cársticas que nos permitían atravesarlas a través de sus grutas por donde discurría el río,  salpicado de embarcaciones conducidas por gente que volvía a casa tras otra jornada de trabajo regalándonos bellas estampas con genuino sabor vietnamita.

 

1 comentario :

Vietnamitas en Madrid dijo...

Impresionante Tam Coc, para los viajeros que tengan un par de días libres en Hanoi os recomendamos la visita.

Un saludo
Vietnamitas en Madrid