06 octubre 2012

CARACAS


Apenas aterrizamos y recogimos nuestras mochilas, varias personas se acercaron a nosotros para ofrecernos un “cambio favorable”. Estábamos advertidos de que no nos fiáramos demasiado de estos personajes ya que muchos estaban conchabados con la policía con el fin de sacar unos dólares a los turistas. Este tipo de transacciones no son legales y conviene hacerlas con un mínimo de garantías. Nosotros disponíamos de un contacto con el que cambiaríamos nuestros primeros euros nada más llegar. A través de internet, solicitamos al hotel La Floresta ubicado en el barrio de Altamira, nos mandase un vehículo para trasladarnos hasta el hotel que se encuentra a unos 40 km del aeropuerto.


Habíamos acordado una habitación triple por 265 bolívares y el traslado nos costaría otros 150. 
Tras informarnos acerca de los barrios más tranquilos en la problemática capital venezolana, elegimos la zona de Altamira.
El hotel era sencillo pero para nosotros suficiente; no es tarea fácil encontrar alojamiento barato en Caracas
Una vez instalados, nos desplazamos hasta la cercana estación de autobuses para hacernos con un billete a Ciudad Bolívar para mañana a las 21,15. 
Pagaremos 64 bolívares cada uno.
Con el billete ya reservado, procedemos a llamar a la agencia adventurevenezuela para que nos estén esperando a nuestra llegada a Ciudad Bolívar para comenzar ese mismo día el tour al Salto del Angel.

Ya teníamos nuestros próximos días organizados y era hora de ver el ambiente callejero así que dimos una vuelta por el barrio para comprobar que todo el ambiente se concentraba alrededor de una céntrica plaza. Tras tomar unas cervezas, cenamos unas hamburguesas antes de irnos a la cama. Sólo eran las 9 de la noche pero para nuestros cuerpos eran ya las 3,30.
Nada nos hacía imaginar que el edificio anexo a nuestro hotel era una animada discoteca donde no cesaban de sonar las canciones más pachangueras del momento. Bonita noche!!
Teníamos un día completo para dedicar a la capital venezolana y como no sabíamos muy bien qué visitar, comenzaremos por el cercano Parque El Avila.


Este parque está situado en una zona boscosa ubicada en la llamada cordillera de la costa a lo largo de 80km de longitud. 
Es considerado todo un emblema y el pulmón verde de la capital por lo que es frecuentado por numerosos excursionistas y deportistas. 
El Pico Naiguatá con sus 2765m, representa la máxima altitud del parque.
Pensábamos ir hasta allí en bus pero la carretera está cortada a causa de una celebración local por lo que acabamos pillando un taxi.
Al poco de comenzar la ascensión, nos topamos con dos venezolanas descendientes de vascos con las que compartimos camino y animada charla.
Ellas fueron las encargadas de hacernos una breve pero detallada descripción de la actualidad venezolana y nos reconocen abiertamente sus anhelados deseos de volver a su tierra vasca.
 
Compartimos agradables momentos mientras los atrevidos "kerre kerre" se acercaban a nosotros descaradamente. Esta vistosa ave de unos 30cm también conocida como urraca verde, es el ave más característica de la zona.
No nos quisimos perder tampoco, una de las típicas costumbres del lugar: saborear un exquisito helado casero que elaboran en la zona.

Finalmente, nuestras amigas nos llevaron en su coche hasta donde se encuentra el teleférico de Caracas que nos conducirá en unos 15 minutos hasta el Ávila, a lo largo de un recorrido de 3,5 km.
Cuando vimos la cola que nos esperaba para montar en dicho teleférico estuvimos a punto de abandonar nuestros planes. Al final nos quedamos.
Pero ni en el peor de nuestros sueños imaginábamos lo que íbamos a tener que esperar: 4 horas!!!
Y todo para un breve recorrido que no llegó a los 15 minutos sobre la selva del Avila.
Aún peor fue la pobre impresión que nos llevamos al llegar arriba donde sólo había algunos puestos de comida y bebida.



   
Otra bonita cola nos esperaba para hacer el camino de vuelta aunque afortunadamente vimos a una mexicana que habíamos conocido abajo y aprovechamos su presencia para colarnos unos puestos. Afortunadamente la cola ahora va más rápido y a las 7 de la tarde ya estamos en las cercanías de nuestro hotel.
Una sorprendente tromba de agua provoca nuestra primera gran caladura venezolana antes de guarecernos en un restaurante donde cenaremos algo antes de tomar nuestro autobús nocturno a Ciudad Bolívar
Un moderno autobús de dos plantas nos aguarda para realizar un largo viaje hasta nuestro próximo destino.


1- Mi viaje a venezuela
 2- Caracas
3- Canaima. El salto del ángel.
4- Ciudad bolívar.
5- Delta orinoco. Los Warao.
6- Barinas
8- Merida
10-Los nevados. Pico Espejo.
12-Choroni y Puerto Colombia
13-Chuao
14-Henri pittier,la espesura de la jungla.

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