25 septiembre 2013

De Irkutsk a Ulan Bator, un viaje al pasado.


Tras dos días de tregua, “trenísticamente” hablando, ha llegado la hora de embarcar de nuevo en el tren. En esta ocasión sólo serán 7 horas y además de noche, así que si conseguimos dormir algo, apenas nos enteraremos.


Esta vez seremos 7 los que viajaremos en el vagón comunal y por supuesto, soy uno de los “agraciados”.

Cuando entramos en nuestro vagón, nos sorprende un ambiente poco viciado y con una temperatura bastante aceptable. Parece que la fortuna está de nuestra parte ya que tenemos aire acondicionado pero nos aguardaban muchas otras sorpresas no tan agradables. 
Apenas nos habíamos acomodado, la jefa del vagón pasa repartiendo las sábanas de rigor pero ante nuestra sorpresa, se las niega a tres integrantes del grupo. A pesar de sus súplicas y protestas y sin entender cual era el problema, tuvieron que dormir sin sábanas ni almohadas. 
Este suceso provocaría que a partir de ese momento, los tres integrantes del grupo perderían el derecho a ser llamados por su nombre para pasar a ser denominados como “los sinsábanas”. Más tarde nos enteraríamos, que por alguna extraña razón, al hacer la reserva online de los billetes, los suyos se reservaron sin derecho a sábanas (2€ más baratos).

Aún seguíamos con las risas por el incidente, cuando me dispuse a subir al camastro que me correspondía pero un pie se me enganchó en una redecilla situada en el minúsculo habitáculo provocándome un agudo dolor ya que se me subió la bola (de no ser por la ayuda prestada por mi vecino ruso, creo que hubiera caído abajo). Fue un alivio comprobar que ninguno de mis compañeros se percató de nada.

Tras el último y ridículo incidente, me encontraba ya dormido cuando un profundo olor a pescado ahumado me despertó sobresaltado para descubrir frente a mi cara, un pescado que sostenía una sonriente vendedora. Me costó un buen rato volver a conciliar el sueño pero parecía claro que esta noche estaba condenado a no dormir ya que al poco rato, me despertó un compañero que discutía con la jefa de vagón porque ésta no le dejaba tumbarse en su colchoneta por no haber pagado el servicio de "sábanas". Esto no es un tren, parece una jaula de grillos.

No sé si pasó algo más durante la noche pero caí literalmente dormido hasta que a las 4, la infatigable jefa de vagón ya me estaba  zarandeando para que me levantara a pesar de que faltaban 45 minutos para llegar a Ulan Ude; me di la vuelta y continué tumbado ya que me negaba a estar levantado en medio del vagón durante 45 minutos como un pasmarote. 
A las 4,30, decidí levantarme ante los amenazantes gestos de la maldita jefa y la discusión que mantenía con otra compañera a la que, según ella, le faltaba una sábana por entregar. Esto era una locura; pero para qué íbamos a querer una sábana???
La hábil reacción de otro compañero que se deslizó sutilmente hasta la bolsa donde echaban las sábanas sucias, "robando" una para entregársela de nuevo a la jefa de vagón, acabó con la discusión. Por fin dejamos el tren!!!!!

Salimos al exterior aún de noche, en busca de algún taxi que nos llevara hasta el hotel Baikal Plaza. No era alojamiento lo que buscábamos sino los billetes de autobús a Mongolia que había reservado vía internet con una agencia que prometió dejármelos allí, dada la intempestiva hora de nuestra llegada. Afortunadamente cumplieron y allí estaban nuestros billetes. 


Teníamos dos horas hasta la salida de nuestro autobús, cuya parada se encontraba muy cerca del hotel. Varios integrantes del grupo comenzaron una peregrinación por la ciudad en busca de algún sitio donde poder desayunar algo.
La salida fue puntual y permanecimos dormidos hasta llegar a la frontera rusa donde nos vimos obligados a coger todo nuestro equipaje y entrar en la zona de control donde nos escanearon las mochilas y nos pasaron un perro olfateando todos los equipajes. 
Tras sellarnos la salida del país, guardamos de nuevo el equipaje para volver a repetir la operación ya en zona mongola. 
Otra vez fuera con todo el equipaje; esto es agotador!!


Algo más de dos horas después, alrededor de las 13h, entrábamos en Mongolia. 
Una paradita para comer en un cutre restaurante junto a la frontera y del tirón hasta Ulan Bator. Aprovechamos esta ocasión para hacer uso del embutido que llevábamos encima y que supuso nuestra primera comida en tierras mongolas. El día está bastante despejado y la temperatura es agradable.
De nuevo en el autobús y sin darnos cuenta, la estepa se ha adueñado totalmente del paisaje tiñendo de verde las infinitas praderas que se extienden a ambos lados de la carretera. 


El viaje continua sin percances y parece que vamos a llegar mucho antes de lo esperado ya que son las 5 de la tarde y nos encontramos muy cerca de Ulan Bator pero a unos 10kms de la capital, pillamos un atasco increíble que provoca que nuestra llegada se demore hasta las 19h. 
Aún así, hemos llegado muy pronto ya que teníamos previsto llegar sobre las 9 de la noche.
No hay nadie esperándonos por lo que deberemos llamar a la agencia Khongor para que nos vengan a buscar (en el enlace podeís encontrar el presupuesto de nuestro tour). Pero cómo hacerlo? Es domingo, no tenemos dinero mongol y la gente habla bastante raro. Finalmente conseguimos que una chica nos dejara hacer una llamada a través de su móvil. Siempre hay gente amable!!
En apenas 10 minutos nos recogen para llevarnos al hotel Mandukhai donde dejamos el equipaje antes de acercarnos hasta las cercanas oficinas de la agencia donde nos explican el tour que comenzaremos mañana. Parece que a pesar de no recorrer grandes distancias, el mal estado de las carreteras provocarán que permanezcamos más tiempo del deseado en los vehículos.
Ya estaba atardeciendo y sólo nos quedaba tiempo para sacar algo de dinero (1€=1450tugriks) de un banco que estaba abierto a pesar de ser domingo y buscar un sitio para cenar. 
El restaurante Caucasia fue el elegido y hay que decir que acertamos con la elección; buenas ensaladas y buena carne con cervezas y vino por apenas 20€.
Con el estómago complacido, nos retiramos a nuestro cutre hotel para dormir hasta mañana a las 8.
Estamos agotados!!


No hay comentarios :