15 diciembre 2016

Praga y Viena. Mercados navideños.


Ante la oportunidad de pillar una semana de vacaciones en Diciembre (del 4 al 10), me planteé la posibilidad de visitar dos ciudades europeas que deseaba conocer desde hace mucho tiempo .
Además, las fechas en las que nos encontramos me permitirían conocerlas en plena efervescencia navideña, algo que sin duda contribuyó a que  varios amigos se animaran a compartir esos días conmigo.
Finalmente, aunque en un principio éramos un grupo de 7 personas, según fueron solucionando sus obligaciones laborales, se fue sumando más gente hasta reunir un grupo de 10 al que se sumarían dos más en Viena.


TRANSPORTE
Volaríamos a Praga y volveríamos desde Viena. El trayecto entre Praga y Viena lo cubriremos en tren. El billete de tren lo sacamos por internet ( https://www.cd.cz/eshop/default.aspx ) y nos costó 23€. Son 4 horas de viaje.
Mi primer consejo si queremos conseguir vuelos a precios asequibles es reservarlos con la mayor antelación posible. Tardar unos pocos días supone pagar precios bastante más altos como pudimos comprobar al reservar los vuelos de los últimos en apuntarse.

ALOJAMIENTO
 
Pronto fuimos conscientes de que buscar alojamiento barato y bien situado en Praga, no resultaría demasiado difícil pero en Viena sería otra historia muy diferente.
Al final nos inclinamos por reservar sendos apartamentos tanto en Praga como en Viena. 

En Praga nos alojamos en la calle Mezibranská, 19 y en Viena en la calle Rennweg, 33.

En Praga pagaremos 16€ por persona y noche por un apartamento con 5 habitaciones, cocina y 6 baños. Tenemos un excelente wifi e incluso un ordenador para nuestro uso particular. Muy bien y muy céntrico, a unos 15 minutos andando al centro (Plaza de la Ciudad Vieja).


En Viena pagaremos 30€ por persona y noche por 3 apartamentos para 4 personas cada uno. También disponemos de cocina y baño en cada apartamento además de wifi. Aquí estamos a una media hora andando del centro aunque enfrente del portal tenemos la parada del tranvía 71 que te lleva al centro en 5 minutos. 
El único "pero" es que no hay demasiada intimidad ya que solamente un tabique sin puertas separa la única cama del sofá-cama del salón. Por lo demás, perfecto.

 







CLIMA Y HORA 

El horario en Diciembre es el mismo que en España y el clima que sufrimos llegó a ser "helador".
Sólo el último día en Viena conseguimos superar la barrera de 0ºC con holgura.
Prácticamente hemos estado por debajo de 0ºC todos los días y a todas horas lo que unido a los 19º que dejamos en Bilbao a nuestra partida, supuso un contraste al que nos costó acostumbrarnos.
Por eso es conveniente llevar buena ropa de abrigo, guantes, gorro, bufandas y buen calzado.
Hasta los caballos se abrigaban hasta las orejas.😄 

MERCADOS NAVIDEÑOS 
En esta ocasión queríamos enfocar el viaje hacia el ambiente navideño de las dos ciudades, perdernos por sus callejuelas y saborear al máximo sus productos típicos navideños.
Eramos conscientes de que las dos ciudades reunían un montón de atractivos museos y majestuosos edificios merecedores de una visita más pausada pero las interminables colas que había que soportar para acceder a ellos, no hizo más que reafirmarnos en la primitiva idea de limitarnos a callejear, a descubrir los mercadillos que se repartían por toda la ciudad, a probar todos los productos típicos que ofrecían y a saborear sus magníficas cervezas.

MERCADOS DE PRAGA
Según leímos en internet ( http://www.mercados-navidad.es/# ), Praga contaba con dos mercados principales:
  • el de la Plaza de la Ciudad Vieja (Staromestské námestí). Desde finales de noviembre al 6 enero. Horario: de 9.00 a 19.00 horas. Los fines de semana de 9.00 a 20.00
  • el de la Plaza de Wenceslao (Václavské námestí). Desde finales de  noviembre al 6 de enero. Horario: de 10.00 a 22.00 horas.
también leímos de la existencia de otros dos mercados más pequeños en:
  • Vinohrady (Vánocní trhy Námestí Míru) Desde mediados de Noviembre al 24 diciembre. Horario: todos los días de 10:00 hasta 19:00.
  • en la Plaza de la República (Namesti Republiky) Desde finales de noviembre al 24 diciembre. Horario: todos los días de 10:00 hasta 19:00.

MERCADOS DE VIENA
La información recopilada para los mercados navideños en Viena era más extensa y por supuesto no visitamos todos.
  • Mercado del Niño Jesús (Wiener Christkindlmarkt am Rathausplatz), Plaza del Ayuntamiento (Rathausplatz). Desde mediados de Noviembre al 24 Diciembre. Horario: 10.00 a 22.00. El 24 de diciembre hasta las 19.00.
  • El Parque Encantado (Verzauberter Rathauspark). Desde mediados de Noviembre al 24 Diciembre.
  • MariaTheresienPlatz (Weihnachtsdorf am MariaTheresienPlatz). Desde mediados de Noviembre al 31 Diciembre. Horario: de 11.00 a 21.30. El 24 de diciembre, de 11 a 16. El 25 y 26 de diciembre: de 11 a 19.
  • Palacio de Schönbrunn (Kulturund Weihnachtsmarkt im Ehrenhof vor dem Schloss Schönbrunn) Desde mediados de Noviembre al 1 de Enero. Horario: de 10.00 a 21.00. El 24 de diciembre de 10,00 a 16,00. A partir de diciembre 25 hasta el 1 enero de 10.00 a 18.00 horas.
  • Freyung (Altwiener Christkindlmarkt auf der Freyung).
    Apertura: 18 noviembre – 23 diciembre 2016. Horario: todos los días de 10.00 a 21.00.
  • Schloss Belvedere (Adventmarkt vor dem Schloss Belvedere).  Desde mediados de Noviembre al 23 de Diciembre. Horario:  de 11.00 a 21.00. Sábados y domingos abre a las 10.00.
  • AKH Antiguo (Weihnachtsdorf im Alten AKH). Desde mediados de Noviembre al 23 de Diciembre. Horario: de 14.00 a 22.00. Sábados y domingos de 11.00 a 22.00 horas.
  • Spittelberg (Weihnachtsmarkt am Spittelberg). Desde mediados de Noviembre al 23 de Diciembre. Horario: de 14,00 a 21,00. Sábados de 10,00 a 21,30 y domingos de 10.00 a 21.00 horas.
  • Riesenradplatz (Wintermarkt am Riesenradplatz). Desde mediados de Noviembre al 8 de enero . Horario: de 12.00 a 22.00. Sábados y domingos de 11.00 a 22.00 horas. El 24 de diciembre de 12,00 a 16,00. El 31 de diciembre de 12,00 a 2,00.

MONEDA
Mientras que en Viena no tendremos que cambiar de moneda, en Praga la moneda local es la corona. Si bien permiten pagar en euros en casi todos los sitios, el cambio aplicado no suele ser bueno (generalmente 24-25 coronas) por lo que es aconsejable cambiar en alguna de las numerosas casas de cambio que hay en la ciudad pero siempre dejando bien claro el tipo de cambio y las comisiones aplicadas. Mucho ojo.
Tras leer comentarios en foros y blogs, nosotros cambiamos en una casa de cambio situada en la esquina de las calles Kaprova y Maiselova (un cartel azul donde pone EXCHANGE). Nos pagaron el euro a 26,50 coronas.

COMER Y BEBER 

Nos llevamos una excelente impresión de la gastronomía de las dos ciudades así como de sus excelentes cervezas. Si bien Praga tiene la cerveza más barata (llegamos a pagar 1€ por una jarra de medio litro), las comidas en ambas ciudades venían a costarnos entre 15 y 25€ por persona, con un montón de cervezas incluidas.
 

Nos llamó la atención la gran cantidad de gente que atiborraba las cafeterías y restaurantes de ambas ciudades a cualquier hora del día.

 














SEGURIDAD
Sólo tuvimos un pequeño incidente cuando nos acercábamos al mercado navideño del ayuntamiento de Viena cuando una chica intentó robar en el interior del bolso que un compañero llevaba colgado. Un hecho habitual en estas zonas con gran afluencia de gente y que nos hizo recordar que hay que extremar las precauciones en estas situaciones.

NUESTRA EXPERIENCIA NAVIDEÑA
Una vez ubicados en nuestro apartamento en Praga, nos acercamos a la cercana Plaza Wenceslao donde se encontraba el primer mercadillo. Unas cuantas casetas de madera con los típicos productos navideños, nos recibieron antes de llegar a la Plaza de la Ciudad Vieja.



Siguiendo nuestra ruta llegamos a la espectacular Plaza de la Ciudad Vieja que ya estallaba en un gran bullicio a pesar de que eran las primeras horas de la mañana.
Permanecimos un buen rato en la zona probando alguno de los numerosos productos que vendían en los puestecillos de esa zona.




De allí salimos hacia la Torre de la Pólvora en cuyos alrededores había otro pequeño mercadillo en el que no nos detuvimos demasiado.

El día siguiente lo dedicamos al Castillo de Praga, a cuyos pies se encuentra el barrio de Mala Strana y donde nos tomamos unos vinos calientes (Glühwein) antes de entrar a comer en un curioso local (Krčma "U sedmi Švábů") donde comimos y bebimos unas ricas jarras de medio litro de cerveza a 1€.

 

Al llegar a la Catedral, encontramos otro pequeño mercadillo abarrotado de gente. A pesar de que el día estaba totalmente despejado hacía bastante frío y la gente se amontonaba en los puestecillos en busca de vino y otras bebidas calientes para acompañar los variados platos que también ofrecían. 
No pudimos resistirnos a comer unas salchichas y a probar el famoso Trdelník, una masa de harina que se enrrolla en un palo y se rellena de chocolate o mermelada una vez asada.



Durante los casi tres días que permanecimos en la ciudad pudimos disfrutar de todos estos lugares tanto a plena luz del día como bellamente iluminados por la noche.




En Viena comenzamos por el cercano Palacio de Belvedere, en frente de nuestro apartamento. 
Impresionados por las dimensiones de sus jardines y edificios, nos topamos con el primer mercadillo vienés. No nos entretuvimos demasiado allí y proseguimos camino hasta la Catedral de S. Esteban donde a su alrededor se congregaban las típicas casetas navideñas. 
Allí nos tomamos algún vino caliente que te servían en unas coquetas tazas que también te cobraban. Tenías la opción de devolver las tazas y te devolvían 3 ó 4€.
Los bellos adornos de cristal que cruzaban sus calles brillaban al reflejar la luz del sol simulando estar iluminados a plena luz del día; era un efecto muy curioso y a la vez espectacular.




Seguimos recorriendo la ciudad perdiéndonos por sus calles descubriendo un pequeño mercadillo junto a cada edificio emblemático pero no era cuestión de pararse en todos así que decidimos dirigirnos hasta el más importante de la ciudad ubicado junto al Ayuntamiento.
Conocido como el Mercado del Niño Jesús, éste fue el más grande de todos los que visitamos y al que dedicamos gran parte de nuestro tiempo.
Le dedicamos varias horas para verlo a la luz del día y volvimos para disfrutarlo en su máximo esplendor con las luces encendidas.







Es conveniente saber que durante el día hay menos gente y se puede disfrutar más relajadamente. 
Una vez que oscurece, el mercado se llena de gente y se hace más pesado moverse entre sus puestos. 
Ojo con tus pertenencias, las aglomeraciones son aprovechadas por los amigos de lo ajeno.
Probamos un montón de bebidas calientes con y sin alcohol de nombres impronunciables, salchichas blancas y rojas (mejor las rojas), sopas servidas en el interior de una hogaza de pan, dulces de todo tipo y por supuesto, exquisitas cervezas 😀😀😀.
También nos llamaron la atención un montón de artículos que nunca habíamos visto antes y que vendían en los puestecillos de madera.







Este es un pequeño resumen de lo que dio de sí nuestro paso por los mercadillos navideños de estas dos ciudades aunque por supuesto, Praga y Viena tienen mucho más que ver pero en esta ocasión nos conformamos con descubrir pequeños pero adorables rincones sin entrar en profundidad a descubrir los majestuosos edificios y monumentos que se pueden encontrar a cada paso.
Habrá que volver....


1 comentario :

Tawaki dijo...

Ese es el tema, que siempre hay que volver. Conozco Praga, no así Viena, pero no en Navidad y por lo que parece merece mucho la pena.