El final de la aventura ecuatoriana está próxima, tan sólo nos quedan unas horas antes de dirigirnos al aeropuerto de Guayaquil para tomar el vuelo de regreso a casa.
Nuestros cuerpos están ya acostumbrados a madrugar y a las 6 nos despertamos.
Una ducha y a preparar la mochila por última vez aunque en esta ocasión nos lo tomamos con calma para organizar todo mínimamente.
Una vez que tenemos todos los equipajes listos, los dejamos en una habitación para dejar libre la otra. Comunicamos en recepción que volveremos sobre las 12,30 para recoger todas nuestras pertenencias y les decimos que si necesitan la habitación antes, nos guarden los equipajes en cualquier sitio.

