Cuando decidimos elegir Islandia como nuestro próximo destino a visitar, todos teníamos una ilusión en común: ver auroras.
Ninguno de los 6 integrantes del grupo habíamos experimentado antes, la posibilidad de ver las denominadas Northern Lights.
Como habrá sucedido a muchos de los que ya han visitado este país, y con toda seguridad pasará a los que tienen en mente visitarlo próximamente, la tarea de estudiar este enigmático fenómeno se convirtió en una de mis prioridades.
Fueron muchas las horas que dediqué a leer y tratar de averiguar cuales eran los mejores sitios y momentos para "cazarlas" pero tras mi paso por la isla me ha quedado claro que lo más importante es algo que se escapa a cualquier cálculo posible: la suerte.
