Mi primer despertar en Croacia tuvo lugar entre un desagradable dolor de cabeza y un costoso descenso a tierra desde lo más alto de mi litera. Cómo pude subir ayer por la noche hasta mi cama, es algo que aún no alcanzo a entender del todo...
Pero en fin, tras las preciosas vistas que nos regalaba nuestra terraza, una reparadora ducha y un desayuno espectacular a base de frutas de la zona, embutidos, crepes, zumos, mantequilla, mermelada y variadas infusiones, me encontraba totalmente repuesto y preparado para la apretada jornada que nos esperaba.
Ibamos a dormir un día más aquí por lo que no perderíamos tiempo haciendo maletas y cargándolas al coche así que tras el copioso desayuno, montamos en la furgoneta dispuestos a recorrer lo que nos diera tiempo de la península donde nos encontrábamos. Las mascotas del establecimiento, dos cerdos especializados en buscar trufas, se apresuraron a presentarse ante nosotros para saludarnos antes de abandonar el lugar.
Pero en fin, tras las preciosas vistas que nos regalaba nuestra terraza, una reparadora ducha y un desayuno espectacular a base de frutas de la zona, embutidos, crepes, zumos, mantequilla, mermelada y variadas infusiones, me encontraba totalmente repuesto y preparado para la apretada jornada que nos esperaba.
Ibamos a dormir un día más aquí por lo que no perderíamos tiempo haciendo maletas y cargándolas al coche así que tras el copioso desayuno, montamos en la furgoneta dispuestos a recorrer lo que nos diera tiempo de la península donde nos encontrábamos. Las mascotas del establecimiento, dos cerdos especializados en buscar trufas, se apresuraron a presentarse ante nosotros para saludarnos antes de abandonar el lugar.
