La protagonista indiscutible de nuestro próximo destino será la ballena franca del sur (Eubalaena australis).
Este cetáceo que llega a alcanzar los 17 metros de longitud y las 40 toneladas de peso, se acerca hasta las aguas de Península Valdés para dar a luz a sus crías.
Desde mediados del mes de Junio hasta mediados de diciembre permanecen en sus alrededores haciendo las delicias de todo aquel que se acerca para observarlas.
Gracias a las callosidades de queratina que presentan en su cabeza, pueden ser identificadas con relativa facilidad. La ballena franca posee también, dos espiráculos por los que expulsa el aire provocando una peculiar nube en forma de V que las caracteriza y por las que pueden ser avistadas a muchísimos metros de distancia.

