Hoy era nuestro último día en Bella Coola. Llevábamos ya 4 noches durmiendo en la cabaña y esta noche habría que irse pronto a la cama ya que mañana tendremos que madrugar bastante para ir hasta el puerto de Bella Coola donde tomaremos un ferry a la isla de Vancouver, a primera hora de la mañana.
Como todas las mañanas, el grupo se fue despertando poco a poco, dispuestos a repetir las tareas habituales antes de salir hacia la plataforma.
Hoy queremos volver a la cabaña un poco antes de lo habitual ya que tenemos que hacer algunas compras para mañana así que como las tiendas cierran bastante pronto, saldremos de la plataforma un poco antes.
También queremos hacer una parada en el mirador que se encuentra poco antes de llegar al campamento de pescadores. No hemos conseguido ver ningún oso en el campamento pese a ser un excelente lugar para los avistamientos así que pararemos en el mirador que cuenta con un campo de visión bastante más amplio.
De ahí, iremos a la plataforma donde pasaremos toda la jornada antes de volver a casa.
Así pues, una vez todos despiertos, preparamos un buen desayuno y comprobamos las existencias que nos quedan en la nevera. Tenemos que preparar sándwiches para comer hoy, hay que cenar, desayunar al día siguiente y preparar algunos bocadillos para mañana ya que pasaremos 10 horas en el ferry. Como ya imaginábamos, tendríamos que visitar el supermercado si no queríamos pasar hambre mañana...
Una vez desayunados, preparamos los sándwiches para llevar a la plataforma y cargamos todo en el coche para iniciar nuestra última jornada en la zona.
Circulamos muy despacio, con todas las miradas puestas en la carretera y sus arcenes ya que ya hemos comprobado que aquí te puede salir un oso en cualquier momento pero en esta ocasión, no tenemos suerte.
No tardamos en llegar al mirador que se encuentra junto a la carretera, un poco antes del campamento de pescadores.
Se trata del "Stupendous Viewpoint", un mirador que ofrece unas espectaculares vistas al río Atnarko y a las montañas que lo custodian.
A nuestra llegada, la niebla matutina se encuentra aún agarrada a sus cimas mientras tres águilas calvas adultas descansan posadas en tierra junto al río. No desaprovechan la oportunidad de alimentarse con la abundante oferta del río en estas fechas. Los salmones, agotados o muertos tras el esfuerzo que supone el desove, son una presa a la que no pueden resistirse.
Nos encontramos en un alto que ofrece un campo de visión al río mucho más amplio que el campamento o la plataforma pero aquí la corriente es mucho más fuerte e imaginamos que la pesca resultará más dificultosa para los osos aunque no descartamos que alguno pueda acercarse a sus orillas en busca de los numerosos salmones que se encuentran muertos en la zona.
La espera resulta infructuosa aunque hemos disfrutado bastante con las águilas calvas así que hoy decidimos ir a la plataforma directamente sin parar antes en el campamento.
Allí nos reencontramos con todos los compañeros habituales, quienes nos comentan que no se ha visto nada de momento.
Las horas pasan muy lentamente sin que nada interrumpa la paz del lugar.
Las charlas se suceden con los compañeros de espera, a la vez que nos mostramos fotografías espectaculares, bien de esos últimos días o de otras fechas e incluso otros lugares; todas las imágenes, cómo no, se centran en inolvidables encuentros con la fauna. Realmente, nos enseñan fotografías increíbles, una auténtica gozada.
Y como no podía ser de otra forma, hablamos de nuestros planes futuros y pasados. De dónde venimos, a dónde vamos, qué queremos ver, etc, etc..
Es entonces cuando uno de los compañeros suizos habituales, nos habla de un excelente lugar para ver osos negros en la isla de Vancouver.
No tenemos nada decidido ni reservado para la semana que estaremos por Vancouver a partir de mañana así que escuchamos atentamente sus consejos acerca de un lugar llamado Campbell River, del que nos habla maravillas.
Teníamos apuntada esa zona como un buen lugar para ver fauna pero sus precisas indicaciones nos resultan de gran ayuda; o eso esperamos....
Nuestro amigo malagueño y su pareja suiza también tomarán el ferry mañana así que se apuntan a compartir con nosotros la jornada de mañana y pasado, con el objetivo de buscar osos negros.
Absortos entre tanta charla, un grito nos devuelve a la realidad: BEAR!!
Todos nos apresuramos a la zona desde donde lo están viendo, curiosamente la zona desde donde hemos tenido todos los avistamientos.
Un oso en medio del río chapotea en el agua tratando de capturar algún salmón. Esta vez se encuentra de frente a nosotros y se encamina lentamente hacia donde estamos, dándonos la posibilidad de hacerle bastantes fotos y videos.
Durante varios minutos recorre el río por la orilla izquierda en dirección a la plataforma donde nos encontramos, lo que hace que todos disfrutemos bastante del avistamiento. Los salmones saltan a su paso en lo que parece una danza, no sabemos si de burla o de vigilancia. Sea como fuera, el grizzli no consiguió atrapar ningún pescado por lo que finalmente salió del agua y desapareció en el bosque.
No ha estado mal el avistamiento aunque nos ha faltado el "momento pesca" que tanto hemos echado en falta estos días. Justo en ese momento, se nos acerca otro habitual que nos pregunta si no hemos estado esta mañana en el campamento. Nos asegura que una hembra con su cría se ha dejado ver durante un buen rato haciendo las delicias de los presentes.
Está claro que no podemos decir que la fortuna haya estado de nuestro lado durante nuestro paso por Bella Coola. El año no está siendo el mejor para ver osos pero es que en nuestro caso, da la sensación de que nos evitan continuamente. Qué se le va a hacer...
Hemos comido hace ya un buen rato y una calma total reina en la plataforma. Vamos a esperar un poco más y si no hay novedades, abandonaremos el lugar para llegar a tiempo al supermercado y hacer las compras necesarias.
Nada parece cambiar así que nuestro amigo malagueño nos dice que se van porque ellos también tienen que hacer algunas cosillas.
Nosotros no tardamos mucho y poco después tomamos la misma dirección.
Nos despedimos efusivamente de todos con los que hemos compartido tantas horas en la plataforma y en el campamento y salimos de allí por última vez para montar en el coche, dirección al supermercado.
Llevábamos unos minutos en ruta cuando a lo lejos divisamos la furgoneta del malagueño parada en el arcén de la carretera. Pensamos que tenían algún problema así que pusimos los intermitentes y paramos justo detrás.
Cuando bajamos y nos aproximamos a la ventanilla, nos encontramos a nuestros amigos con cámaras y prismáticos en mano.
Se han topado con cuatro osos en medio de la carretera y los han tenido en frente un buen rato hasta que ha pasado otro coche y han desaparecido en el bosque. Aún tenemos tiempo de ver uno de ellos atravesando una campa antes de desaparecer en otro bosque lejano.
Nuestros amigos estaban encantados y alucinando por esta sorpresa de última hora.
De nuevo, a nosotros, nos han dado esquinazo por segundos 😡😡😡
Está claro que aquí te puede acompañar la suerte en cualquier momento y en cualquier lugar, por algo se conoce a Bella Coola como la capital de los grizzlies.
Ya no paramos hasta llegar al Shop Easy Hagensborg, el supermercado donde nos abasteceremos de todo lo necesario para cenar hoy y comer mañana.
Cuando salimos del local ya está atardeciendo, una hora muy propicia para ver fauna por lo que no quitamos los ojos de los alrededores mientras nos dirigimos en el coche a nuestra cabaña.
Cuando dejamos la carretera principal y giramos a la izquierda para cruzar el puente de madera que cruza el río, vemos a una pareja, compañeros habituales de los pasados días, inmóviles junto al puente con sus cámaras fotográficas en ristre. Paramos y les preguntamos si han visto algo interesante aunque por alguna extraña razón, ya nos temíamos cual iba a ser la respuesta.
Efectivamente, cuando cruzaban el puente en su coche, se toparon con una grizzli y su cría en medio de la carretera. Estuvieron fotografiándolos un buen rato hasta que desaparecieron rumbo al río.
Quedaba poca luz pero tuvimos tiempo de disfrutar durante unos minutos de un precioso avistamiento de la hembra y su cría recorriendo la orilla del río buscando algo que llevarse a la boca. No estaban cerca pero gracias al precioso entorno, la entrañable escena con aquella luz tan especial, transformó el avistamiento en un momento mágico.
La madre avanzaba, con la cría siguiéndole sus pasos por la orilla del río hasta que clavó su mirada en un punto para acto seguido, dar unos pasos y atrapar un salmón que se encontraba fuera del agua.
De pronto, un coche que circulaba anormalmente rápido, cruzó el puente de madera provocando un estruendo que asustó a la madre. Alzó su cabeza tratando de adivinar la procedencia de aquel inesperado retumbo y desapareció entre la vegetación seguida de su cría.
Ya es casualidad que en un lugar donde las prisas no existen y reina la paz y el sosiego, aparezca en el momento más inoportuno un conductor tan acelerado.
Realmente nos ha estropeado una escena preciosa que prometía haberse prolongado bastante más, al haber encontrado la madre un salmón que compartir con su cría, a orillas del río en un lugar a salvo de miradas y presencias indeseadas. Una pena...
Este cercano y bonito puente nos ha regalado excelentes y memorables momentos con los grizzlis; aquí hemos visto nada más y nada menos que cinco osos.
No había tiempo para más. Montamos en el coche y pusimos rumbo a la cabaña, muy cercana a este punto, para pasar nuestros últimos momentos.
Unas cervezas mientras preparamos la cena y recordamos los mejores momentos de los últimos días, pusieron el punto final a cinco días en este perdido rincón del mundo, tratando de avistar osos grizzlis.
Personalmente, esperaba más de este lugar pero al fin y al cabo, hemos conseguido ver alrededor de 15 osos grizzlis. No está nada mal...
Mañana muy temprano, abandonamos Bella Coola para llegar a Vancouver Island tras una navegación de unas 10 horas en ferry.
Ruta de la jornada:
Capítulo anterior: Bella Coola III
Capítulo siguiente: Traslado a Vancouver Island. Cetáceos, nutrias y leones.












No hay comentarios:
Publicar un comentario