De nuevo nos levantamos de noche para acercarnos hasta el restaurante donde tomamos un rápido café antes de iniciar nuestro último safari en Pench.
Pero hoy íbamos más relajados gracias a los avistamientos de ayer. Tres tigres y tres leopardos supusieron un regalo tan inesperado como satisfactorio. Así que hoy nos despediremos del parque sin presión y con los deberes hechos.