Sobre la desembocadura de El Abra, donde la Ría de Bilbao se une para siempre con las aguas de mi entrañable Mar Cantábrico, se erige a modo de perpetuo centinela del lugar, el pequeño Monte Serantes.
A pesar de contar con tan sólo 452 metros de altitud, este pequeño monte que asemeja ser un volcán debido a su llamativa forma cónica, es visible desde casi todos los puntos de la comarca del Gran Bilbao.
A sus pies, el Puerto de Bilbao bulle de actividad mientras los molinos del pequeño parque eólico giran sin tregua animados por el fresco viento del norte que habitualmente visita esta zona.
A pesar de contar con tan sólo 452 metros de altitud, este pequeño monte que asemeja ser un volcán debido a su llamativa forma cónica, es visible desde casi todos los puntos de la comarca del Gran Bilbao.
A sus pies, el Puerto de Bilbao bulle de actividad mientras los molinos del pequeño parque eólico giran sin tregua animados por el fresco viento del norte que habitualmente visita esta zona.

