16 noviembre 2019

Llegada a Reykiavic.


A pesar de que nuestra intención era la de volar hasta Islandia desde Bilbao, los elevados precios que nos encontramos y las largas escalas que nos obligaban a permanecer en los aeropuertos durante muchas horas o incluso toda la noche, nos hicieron cambiar los planes.
Como disponemos de 18 días, tomamos la decisión de volar hasta Londres y quedarnos allí dos noches. 
Tanto a los que ya conocíamos la ciudad como a los que no habían estado nunca, nos parecía una posibilidad atractiva.
Así que tras dos frenéticos días en los que recorrimos gran parte de la capital británica, había llegado el momento de abandonarla para volar hasta nuestro verdadero objetivo: Islandia.

Nuestro vuelo a Reikiavic sale desde el aeropuerto de Gatwick y como somos 6 personas, nos inclinamos por contratar un transfer privado que nos recoja en nuestro hostel y nos deje en las puertas del aeropuerto. 
Hay otras opciones como autobuses y trenes pero en esta ocasión nos decantamos por la comodidad. 
Hacemos la reserva online con iberotransfers y pagaremos unos 20€ por persona por una furgoneta para los seis componentes del grupo.
Nuestro vuelo tiene prevista la salida a las 13,10 así que tenemos tiempo de sobra para desayunar tranquilamente en el hostel y preparar las mochilas sin prisas.
Alrededor de las 10 ya tenemos todo nuestro equipaje cargado en la furgoneta, que puntualmente ha llegado a la hora acordada. 
Es conveniente salir con tiempo de sobra porque el traslado a Gatwick desde Londres, suele prolongarse durante 1,30-2 horas y cualquier incidente puede suponer un grave contratiempo.
Nosotros llegamos a las 11,30.
Tras facturar, pasamos todos los controles de seguridad hasta llegar a la zona de embarque.

  • Un consejo: aunque para desplazarse por Europa baste con llevar el DNI, es conveniente que lleves el pasaporte para agilizar algunos trámites burocráticos.


 Del hostel a Gatwick

A las 14,10, con una hora de retraso, despegamos rumbo a Reikiavic.
En Londres hemos disfrutado de unos días de sol radiante y gran parte del vuelo discurre con las mismas condiciones climatológicas, sin rastro alguno de nubosidad. 
Unos 30 minutos antes de llegar a la isla, hace aparición una densa capa de nubes blancas que se convierten en un amasijo de oscuros nubarrones, una vez que sobrevolamos Islandia.
A las 15,45 hora local, aterrizamos.





Lo primero que hacemos al poner el pie en Islandia, es retrasar dos horas nuestros relojes ya que aún tenemos la hora de Bilbao
Finalmente llegamos con 35 minutos de retraso tras recorrer cerca de 2000 kms desde Londres.
Tras recoger nuestro equipaje, salimos al exterior para dirigirnos a la parada del autobús gratuito que nos llevará a la oficina de Lotus donde hemos reservado un Nissan X Trail para nuestros próximos 15 días en Islandia
Como ya he comentado, el alquiler del coche con la mayor cobertura posible y un cofre en la parte superior para meter el equipaje, nos saldrá por 2.050€.
Apenas tardamos cinco minutos en llegar a la oficina de Lotus. Tenemos que esperar un poco porque hay bastante gente haciendo los papeleos pertinentes.
Cuando por fin nos llega el turno y nos traen el vehículo, me sorprendo un poco ya que el coche es más pequeño de lo que pensaba. El que vaya en la parte de atrás no va a ir demasiado cómodo.
A pesar de que contamos con el cofre superior donde meteremos gran parte del equipaje, no nos resulta sencillo meter el resto en la parte trasera del vehículo.
Repasamos bien la carrocería del coche para marcar cualquier desperfecto y nos damos cuenta de que las dos ruedas delanteras se encuentran en un estado deplorable, casi lisas.
Tras hacérselo saber al responsable, nos dice que mañana pasemos por un taller donde nos estarán esperando para cambiar las ruedas. Mal empieza nuestra experiencia con Lotus ya que mañana tenemos previsto un día con una agenda muy apretada. 
Seguro que este contratiempo nos impide visitar todo lo planeado.




Con el coche cargado a tope, ponemos el GPS con la dirección de nuestro primer alojamiento en Reikiavic y comenzamos nuestra nueva aventura por Islandia
De camino a casa paramos en un supermercado Bonus para hacer las primeras compras del viaje. Pan, aceite, leche y algo para desayunar mañana, será suficiente de momento.
Aprovechamos el viaje para ir investigando para qué valen todos los botones que posee nuestro flamante 4X4 ; vemos que tenemos la posibilidad de conectarnos al wifi. Conseguimos ponerlo en funcionamiento aunque parece que no nos deja conectarnos a todos.


Ruta aeropuerto-Reikiavic


No tardamos en llegar sin problemas a nuestro destino. 
Un pequeño parking de grava nos permite dejar el coche justo al lado de casa. 
Para acceder a las llaves de nuestro apartamento, encontramos un cajetín en la puerta que cuenta con un dispositivo de seguridad de tres números que ya nos mandaron previamente por correo. 
Tras sacar las llaves del cajetín, abrimos la puerta del portal y de la que sería nuestra casa hasta mañana.
Pero el primer contratiempo no tardaría en llegar. 
Cuando tratamos de sacar todo el equipaje del coche, vemos que la puerta trasera no abre ni de forma manual ni automática. Nos volvemos locos buscando la forma de abrirla y hasta nos llegamos a plantear llevar el coche a un taller pero casualmente encuentro un botón que estaba bloqueando su apertura. 
Simplemente dejándolo en posición off, el bloqueo quedó desactivado. Menos mal...

Tras instalarnos en nuestro coqueto apartamento, parte del grupo prefirió quedarse en casa preparando la cena ya que el tiempo estaba lluvioso y no invitaba al paseo pero otros nos lanzamos a la calle, ansiosos de tomar nuestro primer contacto con la capital islandesa.

















Reikiavic nos sorprendió con unas animadas calles a pesar de que estaba llovizneando y hacía un poco de fresco. Numerosas tiendas, bares y restaurantes, se repartían entre las principales calles donde destacaban coloridas casas de madera.
Bajamos hasta la zona del puerto donde también abundan los locales de ocio y numerosos puestos que ofrecen tours para ver ballenas y frailecillos.
Llevamos un buen rato andando y la lluvia nos va empapando poco a poco así que decidimos emprender la vuelta a casa. 
El paseo nos ha servido para hacernos una idea de lo que podremos visitar los dos últimos días de nuestro viaje ya que mañana saldremos a primera hora para recorrer el círculo dorado y nos quedaremos a dormir por aquella zona. 
Los precios que hemos visto por bares y restaurantes ya nos dan idea del nivel de vidad que nos espera en las dos semanas venideras....





Ya en casa, nos disponemos a llenar nuestros vacíos estómagos ya que no hemos probado bocado desde el desayuno.
Un auténtico banquete a base de embutido que hemos traido de casa, salchichas y huevos fritos con patatas, todo ello acompañado de una botellita de vino que también ha venido con nosotros, suponen un auténtico banquete. 
Un perfecto broche final para nuestro primer día en Islandia.
Tras la cena nos proponemos organizar un poco todo el equipaje para ir más cómodos en el coche y lo primero que hacemos es sacar toda la comida que hemos traído.
Sacar la comida, disminuirá ostensiblemente el volumen de nuestro equipaje y los sobres de embutido y las botellas de vino las podremos meter en el compartimento de la rueda de repuesto. 
Además, intentaremos meter el contenido de dos equipajes en uno para eliminar algún bulto. Con todo ésto esperamos poder disponer de más espacio en el coche. 
Ya veremos....
Mañana a las 7,30 arriba para organizar el coche e ir a cambiar las ruedas antes de salir rumbo al Círculo dorado.

Paseo por Reikiavic




Capítulo siguiente: el Círculo Dorado

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