16 junio 2019

Mi viaje a Zambia


 Alrededor de las 12,30 del pasado 21 de Mayo, poníamos pie en la capital de la antigua Rodesia del Norte, la actual República de Zambia.
Se trata de un país bastante desconocido turísticamente, cuestión que no nos ha permitido recabar demasiada información a la hora de organizar nuestro viaje por territorio zambiano pero aún así  considero que
a día de hoy, la gran puerta de acceso que supone la existencia de internet, facilita enormemente las posibilidades de organizar una visita a cualquier rincón del planeta. Obviamente hay lugares mucho más sencillos que otros pero ésto ya no tiene nada que ver con lo que significaba organizar un viaje por tu cuenta hace 20 ó 30 años.

Hace ya muchos años que tuve noticias de la existencia de un recóndito parque nacional ubicado en el corazón de Zambia.
Mucho menos conocido que otros afamados parques africanos, las excelentes críticas que recibía South Luangwa National Park, le hicieron merecedor de figurar entre una de mis prioridades para mis próximas visitas a Africa.
Aparte de este parque y de las Cataratas Victoria, posiblemente su principal destino turístico, debo confesar que desconocía por completo qué más podía encontrar en este desconocido país situado al sur del continente africano.

Pescador en el río Luangwa


Sobre Zambia
Algunas de las singularidades que descubrimos al investigar un poco el país que íbamos a visitar, fueron las siguientes:
  • Rodeado de ocho países con los que hace frontera, ( Malawi, Tanzania, Mozambique, Zimbabwe, Botswana, Namibia, Congo y Angola ), esta república africana cuenta con una población de unos 15.000.000 de habitantes pertenecientes a 72 tribus diferentes, cada una de las cuales cuenta con su propia lengua.
  • Su riqueza natural y cultural son sus dos atractivos más destacados y los principales motivos por los que la mayoría de turistas se acercan hasta esta parte del mundo.
  • Si bien cuenta con 20 parques nacionales, el de South Luangwa y el de Mosi-oa-Tunya ( el humo que truena ) que acoge a las Cataratas Victoria, son los dos más famosos y visitados del país.
  • En su territorio se encuentra el lago Kariba, el lago artificial más grande del mundo por volumen de agua almacenado.
  • También por volumen de agua, las Cataratas Victoria, declaradas como una de las 7 maravillas naturales, son las más grandes del mundo.
  • En Zambia se encuentra el único punto del mundo ( compartido con los otros tres paises ) donde confluyen las fronteras de cuatro paises: Botswana, Namibia, Zambia y Zimbawe.
  • La cultura zambiana está repleta de ancestrales ritos y ceremonias que combinan tradicion y magia a partes iguales. Destaca entre todas ellas la Kuomboka, una ceremonia que representa el cambio de residencia del rey de la tribu Lozi desde las tierras bajas a orillas del Zambeze a otros terrenos más elevados, al final de la estación lluviosa. Todo este viaje, que tiene lugar durante el mes de Abril, sin fecha fija, va acompañado de música y coloridas celebraciones por parte del pueblo.
  • Otro suceso sorprendente que se produce en este país es la migración de los murciélagos de la fruta, que provenientes del Congo, se dirigen hasta un pequeño bosque de apenas medio kilómetro cuadrado, situado en el Parque Nacional Kasanka, en el norte de Zambia, dando lugar a un espectáculo impresionante y que viene a significar la mayor migración de mamíferos de la tierra. La razón de tamaña migración no es otra que la presencia masiva del fruto llamado musuku que atrae hasta este territorio a cerca de 10 millones de murciélagos entre los meses de Octubre y Noviembre.

Nuestros planes
Pero en nuestro caso, el objetivo de nuestra visita a Zambia se limitaba prácticamente a recorrer los agrestes caminos que surcan el Parque de South Luangwa, un territorio muy propicio para ver licaones y leopardos, además de otros muchos animales.
Disponíamos de unos 13 días a los que debíamos descontar los días de llegada y salida desde la capital y los largos desplazamientos hasta el parque por lo que nos quedaban 10 días completos que pensábamos disfrutar en South Luangwa.

Amanecer en South Luangwa

Más tarde nos replanteamos el viaje y pensamos que quizás diez días en el mismo parque serían demasiados incluso para nosotros, auténticos fanáticos de la fauna salvaje.
Buscamos otros destinos e incluso nos planteamos visitar las Victoria Falls, un destino por el que mostraban interés los dos componentes del grupo que no conocían este lugar pero los largos desplazamientos que exigía esta visita, provocaron que finalmente lo descartáramos.
Buscamos entonces algún parque que se encontrara a medio camino entre Lusaka y South Luangwa pero no encontramos nada.
Finalmente decidimos añadir uno de estos dos destinos a nuestro viaje: 
  • o el Parque Nacional de Kafue, el más grande de Zambia 
  • o el Lower Zambeze a orillas del mítico río africano. 
El elegido fue éste último ya que se encontraba relativamente cerca de Lusaka y ofrecía actividades diferentes a lo que íbamos a vivir en South Luangwa.

Atardecer en el río Zambezi


Nuestro viaje
El vuelo
Nuestro viaje comenzó en Madrid, en cuyo aeropuerto nos juntamos los cuatro integrantes del grupo. Volaríamos a Lusaka con escala en Addis Abeba, en un vuelo que duraría unas trece horas y que nos costó 635€.

Alojamiento en Lusaka
Habíamos reservado alojamiento en la capital zambiana para el día de nuestra llegada y les habíamos pedido que nos mandaran un coche al aeropuerto.
El costo del taxi hasta Lusaka nos costó 250 kwachas, algo menos de 20€.
Nos alojamos en Lusaka Backpackers, donde reservamos dos habitaciones dobles con baño por 50$ cada una. 
Las habitaciones son bastante básicas y es un sitio bastante animado, no recomendado si buscas un lugar para descansar relajadamente. Si lo que buscas es ambiente festivo y cerveza barata, no lo dudes, es tu lugar. El ambiente es muy bueno pero no destaca por ser un lugar tranquilo y silencioso.

Lusaka Backpackers
Lusaka Backpackers

















Traslado a South Luangwa
Cerca de este hostel se encuentra la estación de autobuses desde donde salen los autocares que se dirigen a South Luangwa pero nosotros preferimos hacer el recorrido en un coche con conductor que nos permitiera parar donde quisiéramos y hacer un viaje más cómodo y relajado. 
El autobús cuesta cerca de 20$ y nosotros pagaríamos 70€ cada uno. 
Existe la posibilidad de tomar el autobús hasta Chipata y desde allí negociar un taxi hasta el parque para recorrer los 130 kms que los separan y evitar así las numerosas paradas que hace el autobús en este último tramo. 
Otra opción es tomar un vuelo de Lusaka a Mfuwe, a menos de 30 kms del parque. Su precio ronda los 150$ y lo puedes confirmar a través de cualquier buscador de vuelos.
Si finalmente decides hacer el viaje por carretera debes saber que hay 700 kms entre Lusaka y el parque, una distancia que te llevará aproximadamente medio día de autobús. Algo menos si lo haces en un coche privado, siempre que no te excedas en las paradas.

Mercado camino a South Luangwa

 Alojamiento en South Luangwa
Nuestro alojamiento en South Luangwa sería el Marula Lodge, un campamento sencillo pero con una excelente relación calidad-precio.
Era el final de la temporada baja y dormir en una habitación de mochileros con capacidad para 9 personas con todas las comidas incluidas y dos safaris de cuatro horas cada uno al día, nos salía por 60$ diarios. 
Alojarte en una tienda con dos camas, salía por 80$ con todo incluido. 
También había alojamientos más cómodos cuyo precio se puede consultar en su web.
A todo esto había que sumar 25$ que costaba la entrada diaria al parque.
Estuvimos 7 noches, hicimos 12 safaris y pagamos 420$ cada uno. Es de destacar que puedes llevar tu propia comida y bebida que puedes guardar en la nevera de la cocina y hacer uso de ella cuando quieras y donde quieras.
Si bien el paquete "todo incluido" es lo más económico, también puedes elegir entre sólo alojamiento, con o sin comidas y haciendo los safaris que te apetezcan y cuando te apetezcan.
Cuenta con una pequeña piscina y relajadas vistas a un río repleto de hipopótamos que por la noche amenizarán tus sueños e incluso visitarán los jardines del campamento. 
Antílopes, elefantes, babuinos, monos Vervet y lagartos son también visitantes habituales y aseguran que hasta el desconfíado leopardo se deja ver en ocasiones.
Un pequeño pueblo llamado Kakumbi, situado a un par de kilómetros, te permite observar el estilo de vida zambiano mientras te tomas unas cervezas, sacas dinero del cajero o haces algunas compras. Pese a estar tan cerca del Lodge, te aconsejan no ir caminando al poblado para evitar un eventual encuentro con la fauna de la zona. Te pueden llamar un taxi que por 1 ó 2 € te acercarán hasta allí.

Marula Lodge
Marula Lodge

















Los safaris de South Luangwa
Los safaris que ofrece diariamente el Marula Lodge, tienen lugar al amanecer y al atardecer. 
A las 5 de la mañana te despiertan para tomar un frugal y rápido desayuno antes de salir alrededor de las 6 a recorrer las polvorientas pistas del parque. 
Se hace una pequeña parada de unos 15 minutos para tomar un café y unos dulces a la vez que estiras las piernas un poco antes de finalizar el safari sobre las diez de la mañana. Es recomendable llevar ropa de abrigo ya que las primeras horas de la mañana son bastante frescas.
Sobre las 10 regresas al campamento y dispones de algo más de 5 horas libres para descansar, darte un baño o visitar el pueblo cercano. 
Sobre las 11,30 tiene lugar el almuerzo y a las 15,30 se sale de nuevo de safari. 
Esta vez el safari se alarga hasta entrada la noche, regresando al campamento alrededor de las 19,30, tras hacer otra pequeña parada, justo antes del atardecer.
El último tramo del safari se realiza con la ayuda de focos para descubrir la escurridza fauna nocturna.

Safari en South Luangwa


South Luangwa National Park
Fundada en un principio como reserva de caza en 1938, pasó a convertirse en parque nacional en 1972 contando con una extensión aproximada de 9.000
km² .
En los años 50, el conservacionista británico Norman Carr, fue determinante a la hora de crear este parque dejando a un lado los safaris de caza para dejar paso a los safaris fotográficos y de observación de la fauna autóctona.
Con una belleza paisajística innegable, el parque cuenta con gran diversidad de mamíferos, aves y reptiles aunque podamos echar en falta dos especies tan emblemáticas como son el guepardo y el rinoceronte aunque por otro lado nos ofrecerá la posibilidad de avistar especies endémicas como la jirafa Thornicroft o jirafa de Rodesia y la cebra de Crawshay.
Este parque también es conocido por la posibilidad de practicar safaris a pie y de incluir un periodo nocturno en sus safaris de tarde, algo prohibido en otros parques africanos.
Tras mi experiencia personal recorriendo durante una semana los intrincados caminos que surcan el South Luangwa, debo decir que me cautivó la belleza de este parque flanqueado por el río Luangwa y salpicado por numerosas lagunas y charcas, en medio de un escenario tapizado de abundante arbolado y arbustos bajos.
Quizás no destaque por concentrar grandes manadas de hervíboros como otros parques africanos pero presume de tener la mayor concentración de leopardos de todo Africa, lo que se traduce en una relativa facilidad para avistarlos.
Las escenas que pudimos contemplar con estos felinos como protagonistas y alguna otra de leones, permanecerán grabadas a fuego en mi memoria.
A pesar de que no conseguimos ver ningún licaón, unos de los objetivos de nuestra visita, nuestro paso por South Luangwa puede ser considerado como exitoso e incluso memorable. 



Traslado al Zambeze
Tras el paso por South Luangwa, nuestro siguiente destino iba a ser el Bajo Zambeze pero para desplazarnos hasta allí deberíamos hacer noche en Lusaka
Intentamos buscar otro alojamiento más tranquilo pero no encontramos nada que se ajustara a nuestras exigencias así que volvimos a dormir en Lusaka Backpackers una noche más.
Al día siguiente temprano, sobre las 6 de la mañana, nuestro conductor nos vino a buscar para llevarnos hasta el Gwabi Lodge, cerca de Chirundu
Hay autobuses que te llevan hasta Chirundu y desde allí tendrás que negociar un taxi a tu alojamiento. También existen unas furgonetas que salen cuando se llenan, de la misma estación de autobuses hacia Chirundu.
Nosotros tardamos alrededor de dos horas y media con una pequeña parada en un supermercado para hacer algunas compras. Hasta Chirundu hay carretera asfaltada pero desde allí hay que moverse por pistas de tierra hasta los principales alojamientos en el Zambeze
En nuestro caso, 11 kilómetros por pistas de tierra.

Alojamiento en el Lower Zambeze

El Gwabi Lodge es uno de los alojamientos más económicos de la zona pero aún así, nos sorprendió su cuidada recepción y su restaurante con espléndidas vistas al río Kafue y una pequeña pero reconfortante piscina.
Nuestro alojamiento para 4 personas con baño, nos costó unos 100$ por día.
El Gwabi ofrece actividades como paseos en lancha por el Zambeze, excursiones de uno a varios días por dicho río a bordo de una canoa, pesca, etc..
Es un buen lugar para descansar y relajarse pero si el avistamiento de fauna es una de tus prioridades, te recomiendo que no visites el Zambeze después de South Luangwa ya que no verás nada diferente. 
Aún así se pueden ver elefantes, hipopótamos, cocodrilos y bastantes aves.
También se puede visitar el Parque Lower Zambeze por vía terrestre pero como habíamos leído que la concentración de animales era bastante menor que en South Luangwa, desestimamos dicha posibilidad.

Gwabi Lodge

Fueron dos días de relax durante los que recorrimos decenas de kilómetros por el río Zambeze, tanto en lancha como en canoa, antes de partir nuevamente hacia Lusaka donde pasaríamos la última noche antes de partir a casa.
En esta ocasión nos alojamos en Natwange Backpacker, un local mucho más tranquilo y con mejores habitaciones que nuestro anterior alojamiento. 
El precio por cada habitación doble con baño y desayuno incluido, fue de 50$.

Natwange Backpackers


DATOS DE INTERES

IDIOMA
Zambia cuenta con más de 70 tribus, cada una de ellas con su propio idioma pero gran parte de la población habla inglés, el idioma oficial del país, con fluidez.

MONEDA
La moneda local es el kwacha zambiano ZMK. En Mayo del 19 su cambio era de 1 € - 15,8 ZMK. En muchos sitios aceptan el pago en dólares e incluso alguno aunque no muchos, en euros. Hay algunos cajeros en las ciudades más grandes y dejan sacar hasta 1.000 kwachas por operación.

CONDUCCION
Personalmente me sorprendió la relativa normalidad con la que conducen en el país. A pesar de ser Africa y tener sus particularidades, el tráfico no me pareció tan caótico como en otros paises africanos. Las carreteras hasta South Luangwa y a Chirundu son bastante aceptables y hay que tener cuidado con los numerosos radares de control de velocidad.

ALOJAMIENTOS
Nosotros nos alojamos en locales económicos que resultaron bastante aceptables pero en las zonas más turísticas existen alojamientos de lujo que supongo no tendrán nada que envidiar a cualquier otro local de este tipo en cualquier otro país. Sus precios tampoco.

CLIMA
La estación seca comienza en abril-mayo y se prolonga hasta octubre, el mes más caluroso. Días cálidos y soleados y noches frías, caracterizan los meses secos de invierno de mayo a agosto.

La temporada de lluvias comienza en noviembre y se prolonga hasta finales de marzo. Durante el verano las temperaturas rondan los 26ºC y la humedad es elevada.

HUSO HORARIO
Durante nuestro horario de verano, es la misma hora que en Zambia. En invierno es una hora más en Zambia ( siempre respecto a la hora en España ). En Mayo atardecía sobre las 18 y amanecía sobre las 6.

SANIDAD

No hay vacunas obligatorias para entrar al país pero se recomienda tomar medidas contra el tifus, la malaria, el cólera, el sida, etc. Como siempre aconsejo, lo mejor es ponerte en manos de un profesional pidiendo cita en Sanidad Exterior antes de realizar tu viaje.

ENCHUFES

La mayoría de enchufes que nos encontramos fueron de tipo G aunque también vimos alguno tipo D. Aconsejable llevar un adaptador y una regleta con varias conexiones para poder cargar todas las baterías y dispositivos que lleveís en vuestro viaje.

Tipo G

Tipo D


SEGURIDAD

Zambia es considerado como uno de los paises africanos más estables y seguros. Durante nuestro periplo de dos semanas por el país no tuvimos ningún tipo de problemas en ningún sitio pero como siempre, conviene usar el sentido común y no hacer ostentación sobre todo en las grandes ciudades.

Por último, y para mostrar un pequeño resumen de mi viaje a Zambia, dejo un breve reportaje de mi paso por este país africano :



Capítulo anterior: Próximo destino: Zambia
Capítulo siguiente: Llegada a Lusaka

25 mayo 2019

Recorriendo S. Cristobal. Galápagos II .


Los cantos de un gallo a las 5 de la mañana, dieron inicio a una nueva jornada en las Galápagos. Realmente pensé que eran las 6 ya que no había cambiado la hora, cuando aterrizamos ayer en S. Cristóbal.
El día amaneció bastante gris e incluso una fina lluvia caía intermitentemente.
Nos fuimos desperezando poco a poco y salimos a la terraza para desayunar al aire libre los dulces que compramos ayer en la panadería que nos recomendó Cristian, el dueño del hostel. Sabor Cuencano se ha convertido en una visita obligada para abastecernos de dulces para desayunar.

Nuestra idea para hoy es comenzar con una visita a la Galapaguera de Cerro Colorado para poder ver en semilibertad a estas gigantescas tortugas terrestres.
Bajamos a recepción y comentamos a Christian que nos gustaría acercarnos hasta la galapaguera en taxi pero él nos comenta que ir hasta allí y volver nos costará 50$ y quizás nos merecería más la pena, aprovechar para visitar otros puntos interesantes de la isla por sólo 10$ más.
Nos propone visitar El Junco, la galapaguera, el Ceibo de El Progreso, la Playa del Chino y acabar en la lobería, en un recorrido de unas cuatro horas que nos costaría 60$.
No sé si era un buen precio o lo podíamos haber rebajado algo pero el caso es que pasar toda la mañana con un taxi a nuestra disposición por poco más de 15€ por persona, nos parecía razonable.


Ruta de la jornada:



Unos minutos más tarde, un taxi nos esperaba a las puertas del hostel. Pertrechados con las cámaras fotográficas, las gafas de bucear y una toalla, montamos en el coche dispuestos a comenzar la excursión por la isla de S. Cristóbal.
La primera parada prevista era la Laguna El Junco pero debido a que el tiempo fue empeorando según íbamos ascendiendo por la carretera, decidimos seguir hasta la galapaguera con la esperanza de que más tarde mejoraría el tiempo para poder visitar El Junco.

Galapaguera Cerro Colorado.


Al sur de la isla, a algo más de 20 kms al este de Puerto Baquerizo, se han habilitado unas instalaciones en 2002 con el objeto de facilitar la supervivencia y desarrollo de la población de tortugas terrestres de la isla, Geochelone chatamensis.
Este área, ubicada en la parte más alta de la isla y de unas once hectáreas de extensión, fue creado respetando al máximo el hábitat natural donde siempre vivieron estos animales.
Allí podremos encontrar un centro de visitantes, un centro de crianza y lo más importante, un trazado de senderos donde podremos descubrir tortugas de todos los tamaños vagando libremente por la zona.
Además, la vegetación típica de la zona ( uña de gato, manzanillo, guayabillo, etc ) dan cobijo a variadas especies de pajarillos ( pinzones, canarios, cucuves, etc ) que amenizarán nuestra visita.
Nuestra visita por la galapaguera se prolongó durante más de una hora y nos sirvió para descubrir numerosos y enormes ejemplares de esta reliquia animal. 
Las tortugas se mueven libremente por un entorno que ha permanecido inalterable a lo largo del tiempo. A lo largo de nuestro paseo vamos descubriendo ejemplares ocultos entre la vegetación y otros caminando hacia una zona donde les han provisto de plantas verdes donde se concentran varias tortugas que devoran con placer este suplemento alimentario.
Disfrutamos también de la presencia de numerosos pajarillos que habitan esta zona y en la que por supuesto no falta el bullicioso " mocking bird", endémico de las islas.









Galàpago de S. Cristóbal.


Las tortugas gigantes de San Cristóbal ( Geochelone chatamensis ) constituyen una de las 11 poblaciones de tortugas terrestres de Galápagos. 
Una vez al año tiene lugar su apareamiento tras el cual la hembra deposita entre 12 y 16 huevos que eclosionarán unos tres meses después. 
El sexo de las crías vendrá determinado por la temperatura de incubación. 
En el centro de cría se incuban unos huevos a 24º para conseguir tortugas macho y otros a 28º para las hembras.
Pasados unos años, libres de amenazas de los depredadores, las tortugas criadas en la galapaguera son trasladadas a su hábitat natural en el noreste de la isla.



Volvemos al coche para dirigirnos ahora a Puerto Chino.

Puerto Chino.


Apenas a dos kms al sur de la galapaguera, encontramos la playa Puerto Chino
Un sendero flanqueado por los curiosos cactus conocidos como nopales de Galápagos, (Opuntia megasperma), donde abundan las lagartijas de lava y numerosas especies de pajarillos, da acceso a una playa de fina arena blanca y transparentes aguas turquesas donde podremos encontrar diversas especies de aves marinas.
Es conveniente saber que a pesar de que los frutos del nopal son comestibles, en esta zona está prohibida su recolección para que puedan servir de alimento a aves e incluso a las tortugas gigantes que pueblan la zona.
Nuestro taxi nos dejó en un parking desde donde comienza un sendero que te lleva hasta la playa en unos 15 minutos. 
La peculiar y llamativa vegetación, las lagartijas de lava y los pequeños pajarillos que pueblan la zona, nos mantuvieron entretenidos durante el corto pero interesante recorrido.


Una vez en la playa, nos abrimos paso entre los lobitos para hacer un pequeño recorrido durante el que podimos ver y fotografíar ostreros, pelícanos y piqueros de patas azules bastante cerca de nosotros. 
En determinadas zonas, la arena pierde su color original para teñirse de un tono verdoso a causa de la presencia de unas algas que en ocasiones colonializan la arena.
Aves, nosotros y por supuesto, los omnipresentes lobitos, éramos los únicos seres vivos del lugar y resultó un auténtico placer compartir espacio con ellos sobre las blancas arenas de Puerto Chino.









Emprendimos el camino de vuelta al aparcamiento para dirigirnos a la Laguna el Junco de nuevo, a unos 10 kms de Puerto Chino, confíando en que las condiciones climatológicas hayan mejorado.



Esta laguna, que debe su nombre a la abundancia de la planta conocida como junco en la zona ,  se encuentra ubicada en el interior de un cráter de origen volcánico, a menos de 20 kms de Puerto Baquerizo
Con una superficie de 60.000  m2, un diámetro de 270 metros y una profundidad máxima de 6 metros, constituye un importante refugio para las aves marinas.
Desgraciadamente, las nubes seguían agarradas a la parte alta de la isla y una densa y persistente niebla se adueñaba del lugar. Aún así, subimos el camino que conducía hasta un antiguo cráter volcánico que ahora albergaba una pequeña laguna.
A pesar de que no llovía, la niebla que nos rodeaba acabó empapándonos por completo y lo cierto es que no pudimos disfrutar demasiado de esta visita.
Dimos una vuelta completa a la laguna y regresamos al coche para dirigirnos a nuestro último destino: la lobería.

 


Teníamos pensado haber visitado también el Ceibo de el Progreso pero como ya eran casi las 13h, decidimos pasar lo que quedaba de mañana entre los lobitos y las iguanas que nos habían comentado, abundaban en esta playa.


Se dice que el Ceibo de El Progreso es el árbol más viejo de Ecuador ( más de 300 años ) y sobre sus ramas, los dueños del terreno construyeron una casa para su uso privado pero debido a la fama que adquirió y al interés de los locales por conocerlo, su propietario decidió explotarlo turísticamente siendo en la actualidad un lugar muy visitado.
Cuando llegamos al aparcamiento de la lobería, nos despedimos de Orlando y nos tomamos un café para recargar pilas, en un pequeño kiosco que hay allí mismo.
Comenzamos nuestro paseo por una playa repleta de grandes rocas negras que atestiguan su origen volcánico y no tardamos en toparnos con la primera iguana de la jornada. La arena está repleta de las huellas y rastros de estos reptiles revelando el gran número de ejmplares que habitan esta playa.
Los lobitos se dejan ver por todos los rincones y las crías recién nacidas buscan con ahínco la leche materna.
Permanecemos un buen rato observando el comportamiento de estos animales que ignoran nuestra presencia dando clara muestras de su costumbre al ser humano.








Siguiendo nuestro paseo hacia el lado izquierdo de la playa, al llegar al final de ésta nos encontramos con un sendero con un cartel a su entrada prohibiendo el paso sin guía.
Buscamos por los alrededores para ver si hay alguna persona que nos pueda servir de guía pero no hay absolutamente nadie por allí. En la lejanía, sobre los acantilados, vemos bastantes aves volando y como no sabemos si se encuentran criando, evitamos llegar hasta allí para no molestarlas.
Nos conformamos con adentrarnos unos metros para fotografiar las enormes y numerosas iguanas que toman el sol en el sendero y sus alrededores.






 
 










Tras las fotos de rigor, volvemos a la playa para deshacer el camino andado pero antes me planteo meterme al agua para hacer un poco de snorkel. 

Lo cierto es que el cielo está nublado e incluso ha llovido un poco, lo que no invita demasiado a meterse al agua.
Oteo el horizonte en busca de algún signo de vida que me anime a zambullirme y parece que los dioses se hacen eco de mis deseos ya que varios ejemplares de tortugas salen al exterior para tomar aire, no muy lejos de la orilla. Era la señal que necesitaba para tomar una decisión inmediata.
Me quito la ropa, cojo las gafas y el tubo y me lanzo de cabeza al agua. Parece que la presencia de las tortugas también animan a mi compañero que no quiere perder la oportunidad de nadar con estos gigantes.

Apenas me meto al agua, cientos de peces de todos los colores y tamaños, me rodean sin ningún pudor. 
Sigo nadando en dirección a donde había visto salir a respirar a las tortugas y no tardo en llegar hasta dos enormes ejemplares con los que no llego a chocar por muy poco.
Es indecriptible la sensación que experimentas al nadar con estos animales que no muestran ningún temor ante tu presencia. Ambas tortugas pasan por debajo y por arriba mientras yo me acerco a ellas en un divertido juego acuático.
Cuando llega mi compañero, un ejemplar ya se ha marchado aguas adentro pero no tardamos en toparnos con otra más pequeña y otro enorme ejemplar un poco más adelante. Todo esto sucede mientras disfrutamos de la observación de cientos de pececillos, de rayas-sartén, de serpientes marinas, peces loro, etc, etc...

U
na vez más salimos radiantes y satisfechos por la extraordinaria experiencia vivida bajo las aguas de este increible paraiso natural.
Aún mojados, nos dirigimos de nuevo al aparcamiento para ver si aparecía algún taxi que nos pudiera acercar hasta el pueblo para evitar tener que hacer
el recorrido andando .
Mientras nos secamos y vestimos, un taxi hace aparición con cuatro turistas ; la suerte está con nosotros. Por 3$, el taxista nos lleva de vuelta al pueblo, más concretamente a Playa Mann donde repetiremos sitio para comer.
En esta ocasión pedimos langostinos apanados y pescado a la plancha, todo ello acompañado de un zumo, ensalada y arroz
Cada plato cuesta 5$ y la cerveza pequeña vale 2,50$.
Por menos de 10€, hemos comido de nuevo de maravilla y además a orillas del mar, en compañía de lobitos y pajarillos. 
No se puede pedir más...



Tras la fantástica comida, nos acercamos hasta Playa Carola donde ayer vimos un montón de lobitos tumbados en la arena. Cuando llegamos nos encontramos con más turistas visitando la playa que se encuentra llena con numerosos grupos de lobitos.
Recorremos la playa hasta llegar a un pequeño faro cuyo interior se encuentra también repleto de lobitos que han hecho del faro su hogar. Pelícanos y piqueros de patas azules también se dejan ver por la zona.
Desde allí, observamos que en la playa se arremolinan los turistas y un buen número de fragatas sobrevuelan la zona. Algo está pasando y no nos lo queremos perder.
Cuando llegamos vemos el motivo de tal revuelo. Está teniendo lugar el alumbramiento de una cría de lobito y los turistas están en primera linea para no perderse tamaño acontecimiento. 
Las fragatas tampoco faltan a la cita aunque éstas lo hacen por motivos muy diferentes.
Nos había comentado un lugareña que las fragatas reciben también el nombre de matronas del mar pero no lo habíamos entendido del todo. Lo que menos esperábamos era que lo íbamos a descubrir en primera persona.
En efecto, tras el nacimiento del pequeño lobito, las fragatas cortaron el cordón umbilical y se lanzaron como locas en busca de un trozo de la placenta que una ola había arrastrado hasta el mar.
Una nube de frenéticas fragatas se avalanzaban una y otra vez sobre la placenta que flotaba en el mar, tratando de llevarse un buen bocado a su pico.
Fue el colofón perfecto a otra jornada inolvidable en Galápagos.


Playa Carola



Cría recién nacida

Cría recién nacida

Fragatas devorando placenta

Fragatas devorando placenta

Poco a poco abandonamos la playa con las últimas luces del día y nos acercamos hasta la que ya se había convertido en nuestra panadería favorita, Sabor Cuencano, para comprar unos dulces para desayunar mañana.
De allí nos fuimos al hostel para darnos una ducha antes de cenar y quedar con Cristian para que nos diga la hora a la que salimos mañana para hacer el tour 360º.

Hoy cenaremos en el Descanso del Marinero unos arroces marineros y unos langostinos a la plancha.
Las raciones de arroz son enormes, prácticamente imposibles de acabar y los langostinos a la plancha los sirven de manera muy original, en el interior de una vieja plancha de planchar ropa.
La copiosa cena acompañada por tres cervezas, nos salió por 64$.


 



 














Era hora de volver al hostel pero lo haríamos bordeando el mar para compartir los últimos momentos del día con los lobitos que a estas horas del día se hacían dueños y señores del pueblo invadiendo calles, carreteras y bancos sin el menor pudor.
Algunas tortugas nadaban a ras de agua compitiendo con peces y lobitos por el sustento diario mientras nosotros disfrutábamos la escena en silencio, camino a nuestro alojamiento.
Vamos a estar una semana en Galápagos pero creo que va a ser uno de esos sitios en los que me hubiera gustado permanecer por mucho más tiempo. 

Y eso que acabamos de llegar.....

Capítulo anterior: Llegada a S.Cristóbal. Galápagos (I)
Capítulo siguiente: Tour 360º S. Cristóbal. Galápagos (III)